
A veces las letras aburren demasiado, tratas de buscar en tus redacciones una lógica perfecta, un circuito cerrado, sin vulnerabilidad, un par de frases que tomen vida propia y puedan defenderse de las criticas, tratamos de plasmar todo sin dejar ninguna grieta por donde se filtre el equivoco o la duda; pero también a veces esto es simplemente una necesidad propia, que nos calma de aquel agujero por donde se puede filtrar la “nada”, y puede surgir “pero que quisiste decir?”, hoy tengo ganas de dejar todo abierto, filtrado, sin paredes que restrinjan la creación, simplemente oír el sonido del entorno, voces, el viento soplando por ahí afuera y yo acá adentro repleto de estímulos pero mi cuerpo apartado de ellos, solo selecciono lo que quiero oír y lo que quiero sentir, recuerdo un filosofo oriental que hablaba de la conexión con el mundo, la mimetizacion con la naturaleza y de eso se trata, poder cortar con todo y tomar conciencia de que uno es parte de ese mundo que lo rodea, lo rodea? Que somos el centro? Quizá no nos rodea, sino que somos eso también, rodeamos al mundo, lo caminamos pero a la vez somos el mundo, mimetizarse con este es poder lograr una unión, romper con los limites de nuestro cuerpo y dejarnos invadir por la existencia, pocas palabras para describir...no hablen, cierren los ojos...y sientan. La ciencia, lo científico nos da coordenadas para pensar y hasta la misma critica a la ciencia sigue usando la misma lógica, a veces es cuestión de frenar y no decir nada, no sacar nada pro los periféricos del cuerpo sino incorporar; el mundo a nosotros.

wouu
ResponderEliminar